Wiki Dishonored
Advertisement


Abbey symbol russian wiki EDIT

La Abadía de Quídam, o sólo la Abadía, es la religión dominante en todo el Imperio de las islas. Sus integrantes son conocidos como Decanos, y todos ellos están dirigidos por un Decano Supremo. Su sede central se ubica en Dunwall y la base de sus creencias es que "el universo es un lugar enorme y desconocido, repleto de fuerzas peligrosas, la mayoría hostiles ante la existencia del hombre".

La Abadía considera como su principal misión luchar contra El Forastero y sus seguidores, aunque también llevan a cabo asuntos de materia civil, como oficiar matrimonios y regular el calendario y dar por terminada la Festividad de la fuga. Durante el periodo de regencia, los Decanos tenían total autoridad sobre los civiles.[1]

El Decano Supremo en la época de Dishonored es Thaddeus Campbell, hasta que Corvo Attano lo neutraliza. Esto deja a la Abadía en caos. Poco después, el leal Teague Martin es nombrado nuevo Decano Supremo. Al terminar con los miembros de la conspiración, se nombra oficialmente a Yul Khulan como nuevo sucesor.

Historia[]

Cargos y estructura[]

Creencias[]

La Abadía sigue una serie de doctrinas conocidas como Las Siete Censuras. Éstas deben ser cumplidas rigurosamente por todos los integrantes de la orden, especialmente por el Decano Supremo, de quien se espera que sea el ejemplo viviente de su cumplimiento.[1] La Abadía anima a los ciudadanos a confiar ciegamente en la institución y en su visión del mundo.

Stu03

Decano dando un sermón

Según Harvey Smith, la Abadía cree que el mundo fue creado cuando "El Vacío creó planetas y estrellas, girando alrededor del gran abismo del que salieron. Plantas y animales salieron del caos primordial, y la humanidad se separó de las bestias de la tierra. Espíritus terroríficos fluyeron desde el Vacío con la intención de acosar a hombres y mujeres, creando desavenencias en sus corazones. Desde su creación, la totalidad del Cosmos ha estado regresando lentamente hacia el Vacío, avanzando hacia su final destrucción."[2]

La Abadía se opone a todo tipo de magia y brujería, además de condenar a aquellos que se alejan del camino de sus creencias. Han practicado quemas de brujas y herejes incluso en la era industrial, así como destrucción de objetos sobrenaturales como runas y talismanes. Generalmente aceptan los avances tecnológicos, siendo comunes la luz eléctrica o los sistemas de altavoces en sus sedes.

Las Siete Censuras[]

1. Mirada errante

"Restringe la mirada errante, que observa aquí y allá en busca de algo brillante que deje fascinado a un hombre en un momento, pero traiga calamidad al siguiente. Pues los ojos jamás se cansan de ver, ni descubren fácilmente la ilusión. Un hombre cuya mirada ha sido corrompida es como un espejo deformado, que torna la belleza en fealdad y la fealdad en belleza. En vez de eso, fija tu mirada en lo que resulta edificante y puro, así podrás reconocer los monumentos blasfemos del Forastero".

2. Lengua mentirosa

"Restringe la lengua mentirosa, que es como una chispa en la boca de un hombre. Parece insignificante, mas, a partir de una chispa, toda una ciudad puede quedar reducida a cenizas".

3. Manos inquietas

"Restringe las manos inquietas, que no tardan en convertirse en herramientas del Forastero. Sin las trabas de un trabajo honrado, se apresuran a buscar beneficios sórdidos, intereses vanos y actos de violencia. ¿De qué sirven las manos que roban, matan y destruyen? En su lugar, úsalas para aferrarte al arado, la horca y la pala. Pues hasta las laboras más humildes realizadas rigurosamente estrujan los músculos como esponjas, escurriendo impurezas de mente y cuerpo".

4. Pies errantes

"Restringe los pies errantes de quienes gustan de entrar donde no deben. Hacen caso omiso de los lindes de los terrenos de otros. Se meten en tierra ajena, para regresar con los zapatos manchados por la maldad. ¿Por dónde te has internado que la destrucción sigue a tu paso? ¿Atravesarías carbones encendidos o cristales rotos? Entonces, ¿por qué rondas por los hogares de la gente honrada, o en guaridas de cosas ocultas? El resultado es el mismo, ¡caerás al Vacío! En vez de eso, reposa los pies en terreno firme para que, cuando los vientos del Forastero aúllen sobre ti, puedas mantenerte firme y no te derriben".

5. Hambre desenfrenada

"Restringe el hambre desenfrenada, o se apoderará de ti un ansia desaforada, como un enjambre virulento, que devora cuanto halla a su paso, incluso la inmundicia. Pues lo que entra en tu cuerpo te envenena, y si comes basura, basura es lo que vomitarás. Por un bocado de carne, el glotón será capaz de vender su derecho de nacimiento, a su familia y a sus amigos".

6. Carne lasciva

"Restringe la carne lasciva. Pues, sin duda, no hay forma más fácil de trastornar y agitar una vida que con los estragos de un deseo descontrolado. ¿De qué sirve la concurrencia con una prostituta? ¿La atención de una mujer de moral relajada? De nada. ¿Y cuál es el fruto de tales uniones? No producen más que pesar, no hacen más que aumentar el sufrimiento".

7. Mente descarriada

"Restringe una mente descarriada antes de que se vuelva rebelde. ¿Pueden dos enemigos ocupar un mismo cuerpo? No, pues el primero lo llevará por un camino y el segundo por otro, hasta acabar en una zanja, con el cuello roto. Igualmente, dos pensamientos opuestos no pueden convivir mucho tiempo en la mente de un hombre, o perderá su fuerza de voluntad y será susceptible a la herejía".

Prácticas[]

Los Juicios de aptitud[]

Los niños con "cierta propensión" para convertirse en decanos, se les "señala". Los decanos asignados lo observan durante meses para "determinar si dicha propensión está apoyada por condiciones cosmológicas y otros signos, a lo largo del año". Si se muestran adecuados, se les saca de sus casas a la fuerza, les someten a pruebas y rituales y, al final, se les hace peregrinar a Whitecliff. Entonces determinan quiénes se convertirán en decanos y quienes se deberán "sacrificar".[3]

La Festividad de las teteras pintadas y el Baile de investidura[]

Siete-censuras-torre

Las siete censuras en Dunwall Tower

A la muerte del Decano Supremo, un grupo conocido como el Círculo de ascensión y compuesto por decanos de alto rango, vicedecanos de distintas zonas, hermanas del Oráculo de alto rango y el Gran Oráculo[4], anuncian la Festividad de las teteras pintadas y comienzan un periodo de deliberación sobre a quién nombrarán como nuevo Decano Supremo. Cuanto éste es elegido, inician una ceremonia conocida como Baile de investidura.

La Festividad de la fuga[]

Después de media noche del último día del año, empieza un periodo "fuera del tiempo". Cualquier suceso que ocurra en este periodo se reconoce como no ocurrido, dando a la población una excusa para cometer cualquier tipo de actos inapropiados, inmorales y criminales sin ningún tipo de consecuencia. Es el Decano Supremo quien oficia la Festividad de la fuga y el deber de los decanos observar las señales cósmicas que determinan el comienzo de un nuevo año.

Curiosidades[]

  • El símbolo de la Abadía es una letra C mayúscula atravesada por una especie de tridente. El símbolo aparece en todo lo relacionado con la Abadía, viéndose en las paredes y suelos de su sede en Dunwall hasta en tinteros o manteles.
  • Según Harvey Smith, había una época en la que "la gente se unía" a la Abadía y no tenían que secuestrar a niños.
  • La Abadía prohíbe la consumición de carne de rata, aunque se pueden encontrar pinchos de rata en muchas partes de Dunwall y Karnaca.
  • Sokolov realizaba rituales bajo la antigua Abadía para contactar con el Forastero.
  • Según Harvey Smith, la mayoría de ciudades grandes tiene un Vice Decano, mientras que las ciudades más pequeñas y pueblos tienen un decano que se encarga de las capillas o puestos avanzados.

Referencias[]

Advertisement